Estreméceme, haz que cada uno de los pelos de mi piel se ericen con uno de tus suspiros. Hazme temblar de placer.
Respira mi esencia, y abre tus poros a mis labios. Tientame con esa sonrisa ladeada que revela mi suerte.
Envuélveme con tu saliva,arróllame con tu lengua y guíame con tu aliento.
Agárrame, mientras miro el marfil que tienes por sonrisa, aquel que poco a poco irás clavando en mi cuello, paulatinamente, mientras mides palmo a palmo cada centímetro de mi cuerpo.
Si te soy sincera no sé por donde empezar, quizá por las cuerdas que nos unen, es ya mucho tiempo.
Desapareceremos entre las sábanas y las brisas que nos acaricien por tener la ventana abierta, donde puede que haya mirones que nos envidien.
Que quieran el sentimiento de dicha en el que araño tu espalda, y tu tiras levemente de mi pelo para hacer lo nuestro más y más intenso cada vez...
Y cuando llegue el fin de este momento permite que se me escape una leve exhalación, que sea un halago a nosotros y a nuestro momento,rodéame con tu brazo deteniendo este instante, haz que nunca se acabe.
No hay comentarios:
Publicar un comentario