Expresarse es Placer

Lo único que a veces se necesita es mostrar los sentimientos...

jueves, 6 de diciembre de 2012

No hay título porque no tiene fin

Amanecer entre sábanas con olor a una mezcla entre polen, hash y otros derivados de la ganjah que florece a primeros de Septiembre. Humo escondido entre cortinas y cenizas besando el suelo. Vasos medio llenos y copas medio vacías.
Paisaje hogareño de individuos con excedente de narcóticos en sangre. bocas secas, labios  acartonados y toses de medio día al despertar.
Voces carcomidas por  la fiesta del fin de semana que reflejan la diversión de anoche.
Concisas conversaciones en busca de papel y alguna sensación que respirar. Banalidades predesayuno que recuerdan a las numerosas "nachadas" vividas  en el ayer que tan cercano queda hoy, y sonrisas de complicidad entre compañeros de piso.
Recordando tiempos de pelo largo, pizzas vecinales y falta de cuchillas de afeitar, sin olvidar el paisaje de las afueras  de Madrid.
Pensando en aquel antaño de oscuridad que a base de logros que solo eran sueños en los que nadie creía se ha ido iluminando, ellos y solo ellos lo consiguieron, sin malicia y con ganas de dar a la sociedad lo mejor de ellos, sin estudios o con ellos,  que más da, no han dado lo mejor de sí.
Y nos han hecho creer en una nueva realidad, en algo superior, en vivir nuestra propia vida.
Hace tiempo os podría sonar a historias de "fumaos" idealistas incapaces de lograr algo en la vida. Pero os equivocasteis. A lo mejor su vida no es la que vosotros hubierais deseado, es posible que no os gustara vivir en un ambiente rodeado de chustas y cosas tiradas por el suelo, pero donde tu ves dejadez yo veo algo cálido, que me encanta y que me permite ser yo misma, sin restricciones, ni peleas, a veces con mismos o diferentes puntos de vista pero con una fragancia especial.
Llamarlo chacras, yin yang o equilibrio pero de algún modo me enseñaron una forma distinta de ver la vida, auténtica.
Puede que piensen así por el humo que flota en sus pulmones, por el alcohol que emana de su aliento o por ese destello que irradian sus ojos.
Pero lo que importa es que son así y no  podrían ser mejores.
Ahora solo queda  pensar en una nueva vida en un ático, con próxima compañera de piso. Y más experiencias por vivir juntos, los tres.
Celebrémoslo con el piti del reencuentro. El  mundo es nuestro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario