Expresarse es Placer

Lo único que a veces se necesita es mostrar los sentimientos...

martes, 18 de diciembre de 2012

Se acabó.

Dos años y unos cuantos meses ha sido lo que hemos vivido juntos, pero ayer le pusiste fin. Me encantaría poder decir que estoy enfadada contigo, que cómo me has hecho esto, pero no puedo. No sería justo. Me duele, no te puedes imaginar cuanto, pero tú no tienes la culpa de dejar de quererme, tu amor se evaporó, son cosas que pasan. Aún así yo te quiero y te querré durante un tiempo. Me has hecho daño, no puedo negarlo, pero ya no puedo hacer nada. Tú podrías pero sé que no me quieres, o por lo menos eso dijiste.
Daría lo que fuera por volver atrás y no haberte llamado aquella noche, no sabes la de veces que me echo la culpa, hoy seguiríamos juntos y yo sería feliz, pero supongo que dejarme era inevitable. Decías que mejor ahora y no en un mes, y seguro que todo el mundo está de acuerdo, pero no yo. Serian 31 días más a tu lado, para estar juntos, reír y discutir, pero juntos, y aunque me doliera que tras un mes más me dejaras habría sido más tiempo que pasar contigo y a lo mejor esto se hubiera arreglado o puede que no, pero ya nunca lo sabremos.
Te echo de menos, mucho de menos, se que debería pensar en otras cosas, pero es imposible. Has, bueno, eres tan importante para mi, quizá a veces me hayas hecho daño pero nada comparado con lo feliz que me hacías todos los días, de lo que espero, seas consciente. Tú has decidido acabar con esto. Yo no. Si por mi fuera tendríamos una segunda oportunidad, da igual si sale bien o mal, porque lo habríamos intentado.
Sinceramente me destroza pensar que no me quieres porque te lo he dado todo, desde el 9 de Septiembre de 2010.Te prometo que me he esforzado muchísimo por los dos, he hecho todo lo que he podido. Parece que no ha sido suficiente.
Siempre he sido consciente de que no eras el hombre de mi vida, no me iba a casar contigo, ni formaríamos una vida juntos para siempre,pero no esperaba que las vías solo llegaran hasta aquí.
Tengo la mala costumbre de recordar e ilusionarme, porque luego todo se rompe. A los tres meses de estar juntos me dijiste que estabas enamorado de mi, muchas semanas después tenías días cariñosos en los que no querías dejar de abrazarme, el día que hicimos dos años me dijiste que pensabas que por lo menos duraríamos uno más y antes de ayer no querías dejarme y que me querías, poco, pero me querías, aunque desde ayer estoy sola.
Te quiero, te quiero más que a nadie, eres prácticamente lo mejor de mi vida y has desaparecido, y sabes lo que más pena me da, que el último día que nos vimos no estuvimos bien, me encantaría tener un último recuerdo bonito pero eso ya es imposible. Aunque por recuerdos no puedo quejarme, si, había peleas, pero hasta ayer siempre se solucionaban, quizás lo que teníamos no era especial, veíamos pelis, hacíamos test, escuchábamos música, yo hablaba y tu de vez en cuando escuchabas pero siempre me hacías feliz. Y si quisieras me lo seguirías haciendo, pero tranquilo, no tengo esperanzas. Ya no.
Y por último quiero que sepas que estos dos años, aunque hayan terminado, han sido lo mejor que me ha pasado , así que, gracias por todo este tiempo. Te quiero mucho.


jueves, 6 de diciembre de 2012

No hay título porque no tiene fin

Amanecer entre sábanas con olor a una mezcla entre polen, hash y otros derivados de la ganjah que florece a primeros de Septiembre. Humo escondido entre cortinas y cenizas besando el suelo. Vasos medio llenos y copas medio vacías.
Paisaje hogareño de individuos con excedente de narcóticos en sangre. bocas secas, labios  acartonados y toses de medio día al despertar.
Voces carcomidas por  la fiesta del fin de semana que reflejan la diversión de anoche.
Concisas conversaciones en busca de papel y alguna sensación que respirar. Banalidades predesayuno que recuerdan a las numerosas "nachadas" vividas  en el ayer que tan cercano queda hoy, y sonrisas de complicidad entre compañeros de piso.
Recordando tiempos de pelo largo, pizzas vecinales y falta de cuchillas de afeitar, sin olvidar el paisaje de las afueras  de Madrid.
Pensando en aquel antaño de oscuridad que a base de logros que solo eran sueños en los que nadie creía se ha ido iluminando, ellos y solo ellos lo consiguieron, sin malicia y con ganas de dar a la sociedad lo mejor de ellos, sin estudios o con ellos,  que más da, no han dado lo mejor de sí.
Y nos han hecho creer en una nueva realidad, en algo superior, en vivir nuestra propia vida.
Hace tiempo os podría sonar a historias de "fumaos" idealistas incapaces de lograr algo en la vida. Pero os equivocasteis. A lo mejor su vida no es la que vosotros hubierais deseado, es posible que no os gustara vivir en un ambiente rodeado de chustas y cosas tiradas por el suelo, pero donde tu ves dejadez yo veo algo cálido, que me encanta y que me permite ser yo misma, sin restricciones, ni peleas, a veces con mismos o diferentes puntos de vista pero con una fragancia especial.
Llamarlo chacras, yin yang o equilibrio pero de algún modo me enseñaron una forma distinta de ver la vida, auténtica.
Puede que piensen así por el humo que flota en sus pulmones, por el alcohol que emana de su aliento o por ese destello que irradian sus ojos.
Pero lo que importa es que son así y no  podrían ser mejores.
Ahora solo queda  pensar en una nueva vida en un ático, con próxima compañera de piso. Y más experiencias por vivir juntos, los tres.
Celebrémoslo con el piti del reencuentro. El  mundo es nuestro.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Arrepentida de ti

Cariño, estoy cansada, no de ti, ni de mi, de nuestra situación. Todos los días me pongo a pesar en el antes y el ahora que estamos viviendo. En como casi nada es digno de mencionar, días que pasan desapercibidos y son notorios exclusivamente por discusiones. Me encantaría que me entendieras pero me da miedo tu reacción. Temo volver a explicártelo y oír que un  "pesada" salga de tu boca o  un "pues búscate a otro, es lo que hay", no sería capaz de soportarlo.
Es difícil sobrellevar todo esto callada. Pero así es como lo hago, porque creo que es lo mejor para los dos. Aún así intento hacerte feliz de viernes a domingo, ya que entre semana no soy digna de tus llamadas, pero no lo consigo, no consigo que me sonrías como antes, no logro que me mires haciéndome sentir especial, el único sentimiento que ronda mi corazón con tus miradas es la desidia de nuestro amor. Al mirarte es como si viera aquella hoguera que encendimos los dos juntos de la que hoy solo quedan  brasas y cenizas.
Si supieras como me parte el alma ver eso en ti, pensar día tras día en que tu amor se gasta y yo intento pero no obtengo nada, nada más que a ti más distante. Que quiero, no,  necesito que me abraces, que me digas que me quieres y que no permitirías que esto se acabe. Que me digas que no llore, que te importo de verdad  y que harías lo que fuera por mi.
Pero eso no pasará. Lo sé.
Solo necesito un poco de cariño, dámelo, yo no lo veo tan difícil.