Si, Pablo, mi hermano es Pablo, también le conoceréis como Finque, Barbel, Pei... le llaman de muchas maneras, aunque yo siempre opto por Pablo.
El es un chico alegre, simpático, despistado, cabezota, generoso y orgulloso pero con gracia.
La verdad es que es una de las pocas personas que conozco con la que se puede hablar, sin tapujos,sin tabúes y sin gilipolleces. Según el las cosas como son y las gallinas que entran por las que van saliendo.
Me han costado quince años para conocerle prácticamente a la perfección pero creo que lo he conseguido. Y eso a sido únicamente por escucharle, todas sus historias, sus fiestas, preocupaciones, canciones, solos consejos, frustraciones, problemas y experiencias.
Con él me he reído, he llorado, he aprendido y he opinado.
A su lado hay libertad y diversión, las tensiones se liberan y el resto del mundo parece que deja de tener importancia, porque solo con escucharle con esa cara de felicidad mientras te cuenta lo motivado que ha estado con Xulo o las cañas que se ha tomado en la Uni con Tom y estos , se te olvida todo, solo por ver la ilusión es su rostro al acabar de contar una anécdota y estar esperando tu reacción, o cualquier burla que te hace mientras se ríe, o más fácil, cuando toca la guitarra y crea una especie de muro entre tus palabras y sus oídos.
Solo por esos momentos merece la pena estar con él, puede que te enfades, que te desesperes o que blasfemes a todo los dioses existentes pero te hará sonreír.
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