Expresarse es Placer

Lo único que a veces se necesita es mostrar los sentimientos...

domingo, 18 de septiembre de 2011

Mi hermano.


Si, Pablo, mi hermano es Pablo, también le conoceréis como Finque, Barbel, Pei... le llaman de muchas maneras, aunque yo siempre opto por Pablo.
El es un chico alegre, simpático, despistado, cabezota, generoso y orgulloso pero con gracia.
La verdad es que es una de las pocas personas que conozco con la que se puede hablar, sin tapujos,sin tabúes y sin gilipolleces. Según el las cosas como son y las gallinas que entran por las que van saliendo.
Me han costado quince años para conocerle prácticamente a la perfección pero creo que lo he conseguido. Y eso a sido únicamente por escucharle, todas sus historias, sus fiestas, preocupaciones, canciones, solos consejos, frustraciones, problemas y experiencias.
Con él me he reído, he llorado, he aprendido y he opinado.
A su lado hay libertad y diversión, las tensiones se liberan y el resto del mundo parece que deja de tener importancia, porque solo con escucharle con esa cara de felicidad mientras te cuenta lo motivado que ha estado con Xulo o las cañas que se ha tomado en la Uni con Tom y estos , se te olvida todo, solo por ver la ilusión es su rostro al acabar de contar una anécdota y estar esperando tu reacción, o cualquier burla que te hace mientras se ríe, o más fácil, cuando toca la guitarra y crea una especie de muro entre tus palabras y sus oídos.
Solo por esos momentos merece la pena estar con él, puede que te enfades, que te desesperes o que blasfemes a todo los dioses existentes pero te hará sonreír.

Mis padres.


Nunca me había parado a pensar en mis padres. Nunca, hasta hoy.
Me refiero a pensar profundamente, a saber como pueden ser sus vidas más allá de las apariencias.
Empezaré por mi padre, es un hombre de unos 50 años tirando para arriba, físicamente es alto y con algún kilo de más, viste siempre con camisas estilo leñador y pantalones vaqueros llenos de pintura, lleva gafas y es calvo. Respecto a lo, digamos, psíquico es raro, excesivamente raro, muy perfeccionista , orgulloso como el que más y sobretodo cerrado de mente. Puedes probar a darle mil razones sobre que dos mas dos es cuatro, pero si el cree, bueno, asegura que es cinco da igual los minutos horas días o semanas que emplees para explicárselo, no lo aceptará simplemente porque no coincide con su opinión. Yo pienso que es así por su infancia, sus padres, el colegio, los amigos... fuera lo que fuera le ha amargado y por eso me da pena.
Sigamos con mi madre. Ella es de pelo castaño, estatura media, delgada y con un "look" despeinado.
Hasta hace poco era una mujer alegre, sonriente, graciosa... pero la cosa cambió, se volvió orgullosa con algo de rencor y sobretodo armadura de mi padre.
Ella al menos reconoce el haberse equivocado en casi todo tipo de temas pero absolutamente en ninguno relacionado con mi padre, es como si tuvieramos que pasar por ella para hablar de él. Lo cierto es que la ha cambiado, yo creo que ya no es para nada la misma, o por lo menos no en su mayor parte.