Te esfuerzas, por tí, por él, por vosotros... Pero siempre hay algo, algún fallo, el cual seguro que es imperceptible, sin importancia y a tu juicio realmente estúpido; pero no, para él es algo gravísimo que no se puede dejar pasar, es toda una aberración, ¿como has podido cometer semejante error?
Y gracias a ese descuido sin importancia estará horas y horas sin hablarte, y si tú intentas ir a hablar con él te dirá que esta cabreado y que le dejes en paz.
¿Sabes cual es la diferencia entre él y tú? Es que si tu fueras como él te enfadaras por cualquier cosa y fueras tan borde como lo es él ya te hubiera dejado, que ,a veces te planteas si deberias hacerlo pero ¿como le vas a dejar si es lo mejor que te ha pasado en la vida?
Y si, te toca aguantar, aguantar sus cabreos, aguantar sus malas caras, aguantar como tus mejores amigos te dicen que has cambiado, aguantarlo todo, y todo por él.
Lo que pasa es que no lo sabe, no sabe todo lo que estás haciendo por él, porque a tí te gustaría hacer muchas cosas, ir a tu rollo, tener tu espacio, pero siempre antepones su opinión a la tuya, si lo que te apetece a ti a él también pues se hace, pero si eres tu la única que lo quiere hacer te aguantas y haces lo que él quiera.
Y ya estas cansada ¿por qué tú nunca puedes elegir?¿por qué piensas que lo que sientes no importa? ¿por qué a pesar de que sabes que esto no va a cambiar no haces nada para impedirlo?
No puedes elegir porque él no quiere que lo hagas, lo piensas porque él no se pone en tu lugar y no haces nada para impedirlo porque si quieres estar con él esto es lo que hay.
No hay comentarios:
Publicar un comentario