Nunca has tenido esa sensación fría, incómoda.Tan incómoda que no te deja respirar, que no te deja pensar. Te esfuerzas por coger aire, pero te estas ahogando en nicotina.
Las mismas palabras dan vueltas en tu cabeza, pero no se organizan, siguen deslizándose cada vez más rápido hasta que prácticamente no las distingues.
Intentas ocupar tu cabeza en cualquier cosa, pero la peonza sigue girando.
Es increíble lo deprisa que se puede cambiar de estado de ánimo, de deseosa a triste, de emocionada a amargada, quizá deshecha es muy fuerte, pero desganada es la palabra ideal.
Como todo el mundo tienes planes, pero tú tenías el plan perfecto, en el sitio perfecto y con la persona perfecta y una frase ha hecho que se te quiten las ganas de, si no recuerdo mal, algo que llevabas pensando dos meses y que en un par de días iba a cumplirse.
No te fustigues, ni culpes a nadie, no te apetece; nada más.
Hoy he leído el cuento de Edgar Allan Poe de "El Corazón Delator" y, aunque no este loca, yo también oigo un latido que no me permite relajarme, es el mío, cada vez suena más y más. Estoy nerviosa,quizá asustada, o puede que simplemente llena de rabia, no lo sé.
Y me enciendo otro cigarro, ¿para calmar mi ansiedad? Quizá o puede que simplemente me apetezca.
Estoy tan desconcertada, quiero que todo termine o que renazca. La gente no lo entiende, puede que no sean normales o que yo sea la extraña, solo se que nadie me apoya. Seguramente en su lugar haría lo mismo. Pero ahora estoy donde yo decidí estar hace tiempo, aunque me siento un poco sola si te soy sincera.
Eso tampoco es culpa de nadie, solo necesito su comprensión, pero no sería justo pedirla, además no lo entendería.
A veces pienso en compartir más cosas con él, bueno, simplemente estos textos, pero esa idea no dura ni un segundo en mi cabeza, soy como soy y esto para mí es importante, muy importante. Si escribes estarás entendiendo lo que digo.
Estos textos son fruto de sensaciones y sentimientos que están en mi, y es una gran decepción enseñarlos para nada, porque puede pensar que estoy loca, o que exagero, pero si escribo siempre es por algo.
A lo mejor estoy loca, yo creo que todavía no, pero si sigo escuchando esa vibración en mi pecho lo estaré.