Esta crisis ha sido consecuencia de la avaricia del hombre: la burbuja inmobiliaria explotó. Para qué tantas viviendas si no se concedían créditos que permitieran acceder a ellas.
Estábamos en lo más alto y caímos estrepitosamente por no saber cuando parar.
Y yo me pregunto: ¿Sirve de algo buscar a un culpable?. Puede que algunos se sientan mejor sabiendo nombres y apellidos pero en mi opinión da igual. Somos un país, actualmente, famoso por su corrupción y fatídica situación económica. Será culpa de muchos, pero que se consigue conociendo sus identidades, imputaciones, pero no sanciones.
Los "peces gordos" que todavía quedan no son conscientes del daño que hay en la calle y el sufrimiento que esta crisis ha creado. Y ellos siguen con sus cuentas en suiza... tristemente cierto.
A las familias que no pueden pagar hay que desahuciarlas, y si se agotan sus subsidios ya encontrarán comida en contenedores o sirviéndose de asociaciones que les proporcionen algo de alimento, pero lo que no han de retirarse son las pensiones vitalicias, las dietas o el dinero que se invierte en la seguridad, los coches oficiales y demás elementos totalmente necesarios en estos tiempos.
Tampoco olvidemos la cantidad de manifestaciones y las reprimendas ofrecidas por los cuerpos de seguridad y policía a los manifestantes, al parecer la violencia es necesaria. Creo que puede apreciarse la ironía de estos dos últimos párrafos.
¿En qué se ha convertido España?
En una sociedad corrupta, descontenta y manipulada por los medios.
Pues yo no quiero pertenecer a esa sociedad, no así, no cuando las cosas podrían cambiar.
Hay prácticamente seis millones de parados, según las noticias: cifras escalofriantes, pero esos seis millones no son números, son personas, son familias, familias que sacan de donde no hay para poder dar algo de comer a sus hijos, jóvenes que desean irse a Alemania o países con una situación económica más favorable porque tras sus años de carrera en su país no hay empleo, ancianos que echan de sus casas porque no pueden pagarla con la pensión, niños que no saben por qué sus padres ya no piden pizzas para cenar...
Y, lo peor de todo, es que parece que nos preocupamos mucho más de la imagen que se está dando de España al extranjero que la que tenemos los propios españoles de nuestro país.
Si los españoles no estamos contentos con España, ¿cómo lo va a estar el resto del mundo?
Lógicamente, yo no sé como salir de la crisis, puede que siguiendo la política de Rajoy de subida de impuestos para reducir el déficit, o siguiendo a las políticas Keynesianas de expansión reduciendo los impuestos. En algún momento acabará esta situación, tocaremos fondo y volveremos a subir. Pero mientras tanto, ¿qué hacemos?